Soñar arriba de un Sunny 1200

[ACTIVIDADES EN EL KOTAN] Con los ojos abandonadamente tristes, sobre un Sunny 1200 que echa a correr la fantasía ¿o soportar la realidad? nos juntamos a conversar el pasado 30 de junio y les compartimos algunas de las cosas que nos quedaron dando vueltas, les invitamos a leer!

Soñar arriba de un Sunny 1200 nos dejó con los ojos entre lágrimas, habitando la casa de los niños de las estrellas, una casa de acogida donde circula la promesa de que algún día se acabaría el abandono y que volverían a buscarles.

La historia transcurre en un orfanato, en el cual un auto pasa a ser el protagonista en tanto artefacto, una especie de portal que echa a correr la fantasía y desde donde se puede ir a cualquier lugar. Arriba del Sunny se podía imaginar sin límite, pero algo de eso incluye también recordar y sentir cómo es volver a una casa a la que ya no se puede volver. 

Los trazos y recortes del manga nos muestran la crudeza del abandono en la infancia, que en algún punto nos hacían sentir testigo activo de algo que también nos es ajeno.  Entonces tuvimos recuerdos de subirnos a micros en las que trabajaban familiares o vecinos como un lugar de tránsito, éramos niñxs con casa fantaseando sobre otras formas de existir, un amigo nuestro salía con su abuelo recortando boletos cuando salía a trabajar la micro para después volver con él a casa ¿realidad o juego?

Winnicott, quien fue un psicoanalista inglés, sostenía que en las experiencias de continuidad se podía proveer algo de la experiencia de sentirse vivo, algo así como que en la repetición/mantención de los cuidado, se entrega la capacidad de sentirse vivo en el mundo y que, para eso, se vuelve importante el lugar de que exista y esté disponible un cuerpo que nos sostenga. ¿Cómo podemos pensar, entonces, la experiencia de estar vivo cuando lo que ocurre trata sobre la orfandad? ¿Cómo se viven todas esas primeras veces en la niñez? ¿Cómo se crece abandonadamente

Haruo, un niño de la casa de los niños de las estrellas, en un capítulo nos muestra que durante el año veía un par de veces a su madre y que este no quería verla, sintiéndose muy confundido ya que también tenía deseos de hacerlo. La tragedia estaba inscrita desde el inicio de su visita: no podía dejar de pensar desde un inicio en el dolor que iba a sentir cuando ella tuviera que irse. Algo así como que preferiría quedarse solo, que sentir nuevamente su partida.

¿Qué lugares ocupan quienes acompañan en la orfandad o también en el tránsito? Una participante del encuentro recordaba su trabajo durante algunos meses en un hogar de menores donde ella no permanecía en el lugar, no era parte de la rotación de turnos del personal, aunque a veces también se hacía parte de la rutina de ir a dejarles al colegio, con una intermitencia que parecía que en la relación con lxs niños le dejaba en un lugar intermedio, como quien cuida a unx niñx ajenx. ¿por qué sólo un cuerpo se tiene que hacer cargo de todo? La niñez es un asunto del Kotan.

Hay algo de los afectos que circulan en Sunny que nos conmueven y nos acompañan. Nos quedamos llenos de vacíos que no podemos rellenar más que con preguntas, sensaciones y manada.

Nos vemos en un próximo encuentro del club de lectura,

Les mandamos abrazos!

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