DESCONOCIDOS
las porosas décadas
de ayeres y sin embargos
y no me esperes,
gestan una clarividencia sencilla,
concluyendo con áspera tristeza:
“no queda espacio para mi.
en tus recuerdos”.
escúlpelo en un blanco marfil,
un epitafio de estos nosotros,
de estos alocados mocosos
sin temor al después.
las promesas se deshacen todas en tu boca,
no sin antes negarme tres veces
cruzar a la otra vereda
y convertirnos en perfectos desconocidos.
ROMÁNTICO TARDÍO
pero esta noche espesa
―precisamente―
gorgorea una melancolía dominguera
que hace eco
en el insondable abismo de mi pecho.
PRIMERO DE ENERO
en este punto, la tierra termina de girar,
los sueños mueren-renacen
pero ha vuelto a andar la maquinaria.
en la fe maya, giramos
formando espirales,
rodamos por el mundo,
venimos del mar a las cenizas,
y de la tierra otra vez, surgimos,
a repetir todo,
a perseguir la trascendencia
a recordar esa melodía olvidada
de otras vidas
en un inocente tarareo
que esconde siglos.
a enamorarnos intensamente
a tocar la hierba fingiendo
―en el fondo― que es la primera vez.