Para la primera fecha del ~Club de lecturas sensibles ~ leímos Camilo de Alejandro Zambra y lo que ocurrió fue más que una conversación sobre un libro: fue un espacio donde la literatura abrió la puerta hacia nuestras propias historias, con los sentimientos y anhelos que en ella experimentamos.
En un intento de traducir y transmitir algo de lo que vivimos esa tarde, diriamos que Camilo nos llevó a recordar nuestra adolescencia, a pensar en los vínculos familiares, en los silencios y en aquello que persiste aunque ya no esté presente materialmente. Hablamos de las ausencias, de lo que nos hubiese gustado que fuera distinto, y también de lo que sí estuvo y de lo que nos marcó. Algunos compartimos el deseo de haber tenido un Camilo; otros, la certeza de haberlo encontrado en un amigo, un primo o un padre.
A propósito de la historia del libro también reflexionamos sobre el fútbol como un espacio de encuentro y afecto, y sobre cómo lo social se entreteje con lo cotidiano. Camilo se volvió una figura que, más allá de la historia, nos hizo pensar en nosotros mismos y en el tiempo que habitamos. Se habló de Camilo como un “fantasma”, algo íntimo que persiste, que está y no está. Esta sensación se vinculó con películas como The Quiet Girl y Cinema Paradiso, que también abordan el amor, la pérdida y lo que queda como huella emocional.
La lectura se sintió como un espejo y como una apertura. Alguno de nosotros dijo: “La lectura saca lo que es cada uno”; y así fue.
Nos quedamos con ganas de más.
Si te interesa la lectura como espacio para sentir, conversar y encontrarte con otras personas, este club es para ti.
No necesitas haber leído mucho ni tener conocimientos previos. Solo ven, con tu perspectiva, tus emociones y tus ganas de compartir y hacer KOTAN.
Te esperamos en la próxima fecha!